Pero creo que a pesar del dolor aprendimos.
viernes, 14 de septiembre de 2018
Pensamientos de un alma que no pudo estallar en 2017
Pero creo que a pesar del dolor aprendimos.
lunes, 20 de febrero de 2017
Creo que a lo largo de estos años se ha generado una imagen mía de una piba sonriente, callada, buena, simpática y sin problemas; gran parte de eso fue culpa mía, lo acepto. No niego ser todo eso, porque lo soy, pero me han idealizado a un nivel en donde parece que no me afectara nada y no es así. Tengo demasiada bronca acumulada con mucha gente, el 2016 fue realmente un año de mierda para mi. Mi abuela falleció de un día para el otro, mis papas se separaron y aunque para mi eso era un alivio todo fue para peor, su relación fue el trastorno psicológico mas enfermo de todos, mi papa se volvió a mudar con mi hermana y conmigo y yo estaba sin ver a mi mama por mucho tiempo. Me quede sin amigas, porque abrí los ojos de el tipo de mierda que tenia al lado mio. Se acuerdan de esas entradas en donde escribía : AMO VER A MIS AMIGAS TOMAR MATE Y REÍRSE, eran otros tiempos, eran otras personas, personas que fueron lo peor.
Este 2017 quería cambiar, quería dejar de llorar, dejar de deprimirme, quería ser feliz y disfrutar de mis proyectos, trabajos, diseños. Tengo la voluntad pero parece que el pasado me pisa los pies cada dos días. Estoy harta de ser así, pero no es tan fácil librarse de esto, me acabo de dar cuenta.
Si en este momento me preguntan ¿ que te haría feliz ? seria muy fácil responder.
Me haría feliz: Ver a mi mamá riendo y viviendo en mi misma ciudad. Que mi papa se busque una pareja y se vaya a vivir a otro lado, feliz!, conseguir trabajo, tener un grupo de amigos confiables, felices y que acepten distintas opiniones sin querer imponerte sus ideales, que dejen de pensar que las cosas no me molesta, GENTE ME MOLESTAN Y MUCHO PREOCUPENSE EN TODO CASO EN PREGUNTARME SI ESTOY BIEN O NO, pero no solamente la frase, sino en sentarse y darme charla para sacarme lo que a primera vista parece nada. ESO es preocuparse por alguien. Quisiera que Agustin me abrazara en publico y me dijera te amo, que dejara de ser tan egoísta y comience a pensar en dos y no en uno. Quiero que me abracen y me defiendan en vez de complotarse para bardearme y joderme, SOY JODAS BOLUDA dicen pero ya no me banco las jodas por mas pelotudas que sean. Disculpen pero el tiempo y la vida me ha sacado gran parte de la diversión y en vez de hacerme a un lado porque ya no soy divertida me gustaría que se unan conmigo en el camino de volver a ser feliz.
Ojala la próxima vez que vuelva por acá, la vida sea otra, la felicidad, el animo y el amor sean mas felices.
lunes, 4 de enero de 2016
Creo que no tengo la edad para soportar lo que estoy soportando. Y aunque soy consciente que muchos chicos y chicas de 22 años están peor que yo creo que el problema de cada uno es EL problema, sin minimizar. Tenía fe que el 2016 iba a ser un año de cambio y cosas positivas desde el minuto cero. Pero hasta hoy sólo vi como la vida puede golpear desde todos los ángulos. Tal vez es necesario todo este dolor. Hay algo que todavía me levanta y me dice que nada de esto va a cambiar lo que me propuse. No entiendo bien que es. No quiero entender tampoco. Ya casi no puedo dormir. Ocupó roles que no son los correctos. Y vuelvo a acordarme de aquella época. Gracias a Dios hoy no duele tanto todo, supongo que porque ya crecí o tal vez porque puedo decir, firme y convencida de que soy mucho más fuerte que antes.
martes, 21 de julio de 2015
Quien es el rescatado? quien es el salvado?
Nos miramos, nos conocemos casi nada, mejor dicho no nos conocemos. Quien iba a decir que detrás de cada uno había un Aconcagua de cosas que hoy cada uno ya escalo por la mitad.
Me aferre a lo primero que me llamo la atención, y seguí por lo segundo. Hoy ambas mi debilidad. Su sonrisa y su voz.
Me solté, me libere y todavía no encuentro respuesta a que fue lo que paso para que eso ocurriera, tantas cajitas bajo llave o tal vez tantas llaves truchas.
Me subí a una tabla tome la ola mas alta y cerré los ojos ciega a la idea de que iba a llegar lo mas alto posible sobre el agua, para que después de un rato me encuentre escupiendo saliva y con los ojos ardiendo de dolor. Salí corriendo y me tire en la orilla, miraba desde lejos mientras que el miedo no paraba de hablarme al oído y después de un par de "no es para vos" y "vas a salir lastimada" mire hacia mi costado y le dibuje mi mejor sonrisa. Sin decirme una palabra mas entendió que desde ese momento no había forma de pararme y aunque se prometió mirarme desde lejos comenzó a soltarme la mano, mejor dicho... yo se la soltaba al miedo.
Esta vez corrí tan rápido pero tan lento al mismo tiempo, entre abrazando olas y esquivando otras, hasta que me puse de espaldas y espere... el impulso.
Hoy no se cuentas veces escupí ni cuantas me ardieron los ojos, no conté las olas, aunque las buenas no las olvido, pero lo mejor de todo es que no volví a salir corriendo ahogada en miedo, me quede, esperando siempre el impulso y también me encontré siendo impulsada y no por una ola, sino por EL.
La santa trinidad hoy se disputa la capacidad de entender como posiciono los sentimientos, yo les digo que no encuentro podio para ellos. Yo si fui salvada y fui impulsada. Pero también lo impulse y lo salve. Chau a los cuentos de hadas, chau a los ideales aunque se tatúen en la mente. Hola a mi yo mas fiel y al camino que me falta para terminar de conocerme. Y gracias a no se que ni quien por ponérmelo en medio del mar y decirme"¿ que onda ? ".
miércoles, 8 de abril de 2015
Me senté y comencé a escribir esto.
Supongo que ya no es normal sentirse así tan seguido, es como si el dolor fuera mi sombra o si me siguiera todo el tiempo, basta un disparador para que se siente a mi lado y vuelva a aparecer riéndose en mi cara. No lo comprendo, no lo manejo y me duele porque la que mas se lastima soy yo. Es como si una mitad de mi estuviera todo el tiempo en contra de lo que hago. Imagina alguien que todos los días un ratito se te siente al lado y te repite mil veces: no sos linda, ella es hermosa, vos no servís, ella si, nadie te quiere, nadie te valora, nadie te agradece, siempre sos vos la que sufrís, y va a seguir siendo así, no te levantes, llora, sentí dolor, no confíes, no olvides, soporta, tragate todo, aguanta y jamas digas nada, cometelo todo. Después de todo eso, de ese dolor de cabeza, de esa piña seca contra el alma como queres que haga para sonreír? Sin embargo me encuentro mas de una vez con esa mascara aunque hoy en día casi no la vea.
Duele que sin querer mires a los espejos y ni siquiera sea una mascara sino tu yo mas interno desnudo, con el miedo a flor de piel, reflejado en tus ojos sea lo que veas.
domingo, 22 de marzo de 2015
Tal vez miedo al miedo. Miedo paralizador de frenarnos al impulso de cosas nuevas en la vida y que tal vez nosotros mismos, como propios saboteadores, privamos.
Me gustaría tatuarme en el brazo, no se que parte pero que pueda leerlo rápido, una especie de nota que diga "no tengas miedo", se que no me sanaría pero si me calmaría. Me calmaría, me daría respiro de muchas cosas. Cosas que vengo arrastrando hace rato y que ni yo misma siento reconocer pero si otra parte de mi. A veces siento que pide a gritos poder sacarse una carga enorme de encima. Pero nunca se anima. Nunca. Hoy en día sé identificar que yo misma carezco de fuerza de voluntad o de iniciativa para gran mayoría de cosas. No me querría llamar "Débil" porque no me siento así, aunque a veces parezca, pero últimamente saco fuerza de hasta donde no tengo, supongo que por distintas situaciones en donde la vida me entreno para que fuera así. Aunque tampoco me llamaría víctima porque seria un insulto peor.
Creo que todos tenemos una especie de ancla que arrastramos, algunos tienen mas fuerza otros menos. No quiero con esto tirar abajo todo , no qiero ser pesimista, aunque es una característica muy mía! Pero se que si hoy estoy aca es porqe algo hice bien. Porqe vale la pena las personas que tengo al lado y lo que logre y podría lograr. Cuesta, pero se puede,todo se puede me dijeron.
Se también que parezco una loca con esta montaña rusa de emociones pero son lapsos de tiempo en los que decomprimirme escribiendo es el remedio justo para frenar un poco el infierno que crea mi propia cabeza.



